miércoles, 2 de abril de 2014

Garching haus

Llegamos a Garching, pueblito al lado de Múnich donde vamos a residir por lo menos durante el próximo año, y cuando encontramos nuestra calle, Manu se acercó al portal para llamar por el telefonillo y ya estaba arriba el casero. Al poco rato bajaron los dos y empezamos la descubierta de toda la casa. Para empezar metimos el coche en nuestra plaza de garaje. Es que es tan cómodo tener una plaza de garaje al lado del ascensor... es un poco de gordo, pero es taaan cómodo... Una plaza estrechita pero que ya he pillado el truquito para aparcarlo del tirón.

Plaza de garaje

Después subimos a casa, 2º piso. La casa está bastante bien, carita por el tamaño pero es muy confortable la verdad. Es igual que como vimos en las fotos que nos mandaron. El salón es amplio, la cocina pequeñita, el dormitorio-despacho suficiente y el baño grande pero con ducha pequeña y cortina acosadora. La terraza es muy grande también, con un par de hamacas, una mesa y unas sillas. Como el barrio es muy tranquilo y está rodeado de árboles, se está muy bien, por lo menos estos día que está haciendo tan bueno.

 Salón despacho

 Entrada

Mini cocina

Salón

 Vistas desde la terraza

Cuando ya Manu firmó todos los papeles seguimos el tour. Primero el trastero, un súper trastero, casi podría ser un segundo dormitorio para invitados jeje. No tenemos mucho que guardar, pero seguro que cuando nos vayamos de esta casa ese trastero nos va a traer algún que otro problemilla con todas las cosas que vayamos acumulado... Luego pasamos por el cuarto de las basuras que debe tener como 15 contenedores de los grandes de diferentes colores para el reciclaje. Y por último el cuarto de bicis, o como se debería llamar el parking de las bicis, una pasada.

Cuarto de bicis

Pues nada, tocaba descargar el coche y organizar todo. En unos pocos viajes ya estaba todo arriba salvo las bicis que las dejamos en el trastero porque estaban aun desmontadas. Al día siguiente colocamos toda la ropa, las cosas de cocina, las cosas en el baño y nos tumbamos un ratito al sol.
Luego tocaba ir al súper a hacer la compra y por la tarde a Ikea y al Ikea alemán llamado Poco. Compramos una silla de despacho, unas cortinas para el dormitorio, alguna chorradilla para la cocina, unos cojines, unas almohadas y una mantita.

La casa esta muy guay la verdad, es súper silenciosa, sólo se escucha la nevera, está muy nueva y cuidada y el trastero, el garaje y eso hace que todo sea mas cómodo. Por ahora no hemos tenido que encender la calefacción, a ver cuando bajen las temperaturas a ver como funciona, pero da la impresión de que esta bastante bien aislada del exterior. Y poco más, deciros que tenemos hueco para dos personas, una en el sofá y otra en la colcho hinchable, o para muchos más si vienen con esterilla y saco de dormir :-).

1 comentario:

Oleoteca Zaragoza dijo...

Bueno, entrenaré a Nerea a ver si quiere dormir en saco ;-)
Tendremos que buscarle algún pez en esa casa, aunque la almohada tiburón le molo el último día, jeje
Tiene muy buena pinta!! Habrá que buscar vuelos baratillos...
Besitos de todos...