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miércoles, 20 de agosto de 2014

Riviera Maya - Día 7 - Cenote Angelita y Cenote Manatí

Otra vez a madrugar, ya la última vez, porque es nuestro último día de buceo. Nos recoge Mauro puntual, y nos comenta que vamos sólo los cuatro a bucear a cenotes, así que podríamos elegir donde ir. Nosotros ya habíamos hablado de que nos molaría ir a al cenote Angelita, un cenote muy especial. Así que después de dudar un poco decidimos elegirlo. Siempre que se bucea en Angelita la segunda inmersión es en el Cenote Manatí.

Preparando el material en el centro

Inmersión 96 en mi logbook

Una hora de coche separa el centro del Cenote Angelita, y los nervios se notaban en el ambiente en el coche.

En la furgo con Abuelito conduciendo y Julio nuestro guía

Angelita es un cenote con forma de campana, un cenote vertical con el fondo a 60 metros. La peculiaridad de este cenote es que los primeros 20 metros son de agua dulce, luego hay tres metros de ácido sulfhídrico y el resto hasta el fondo es agua salada. El sitio no es nada turístico como el cenote Dos Ojos. Aquí no se viene a hacer snorkel no tiene nada de interés, de hecho el agua es bastante turbia. Nos preparamos y nos vamos al agua.

No se ve nada

Todos preparados, primera parada 20 metros, allá vamos. No se veía casi nada, ya llegando a los 15 metros se empezaba a ver la capa de ácido, el escenario es tenebroso, el ácido parece el suelo y una pequeña montañita con restos de ramas y árboles da más la impresión de ser el suelo. Siguiente fase, atravesar capa de ácido, enciendes el foco y empiezas a desaparecer, la visibilidad en esta capa es de apenas 20 centímetros, sólo se ve el punto rojo del foco, y el olor a bomba fétida se empieza a notar. Tras un instante, la visibilidad vuelve pero la inmersión se convierte en nocturna solo se ve, si miras hacia arriba como una nube marrón fosforescente. Bajamos hasta una rama, nos agarramos y empieza a apoderarse de nosotros la narcosis. Te vuelves tonto, lento, pero estas relajado disfrutando cada uno de lo suyo. A los pocos minutos Julio nuestro guía nos dice que para arriba y según subimos la borrachera se empieza a pasar y llega el momento mas brutal, volver a atravesar la capa de ácido.
Las fotos las empecé a hacer una vez en el fondo, así que parece que van al revés.

La rama donde nos agarramos

Lo que fotografié mientras estaba en mi mundo ahí abajo

Atravesando el ácido

Parece que se ha hecho de día, con los ojos acostumbrados a la oscuridad, ahora se ve todo diferente, pero igual de tétrico.


Saliendo del ácido

Ya en la parte de agua dulce

La montaña y el ácido que parece que es el suelo

y Manu seguía un poco tontita jeje

Atravesando una cueva

Saliendo de la cueva

Luego se va subiendo muy poco a poco hasta llegar a la parada de seguridad, total 35 minutos, una inmersión corta, extraña, que no olvidaremos en nuestra vida.

En la parada de seguridad

Inmersión 97 en mi logbook

Después de cambiar el equipo, y de comentar y partirnos de risa de lo sucedido bajo la capa de ácido, nos montamos a la furgo y pusimos rumbo al Cenote Manatí. Otro cenote diferente, esta vez en manglar, creo q la profundidad máxima fue 6 metros.

Playa de al lado del cenote

Manatí

Cenote desde fuera

Entrando al cenote

Me encanto, era como estar en un acuario de agua dulce, muchos peces, las piedras cubiertas de verdín, las raíces del manglar sumergidas son cobijo de infinitos peces. Pasadizos estrechos y oscuros, algunos de roca y otros como de arena, muy muy chulo. Las corrientes haloclinas estaban al revés de lo normal y eran bastante fuertes. Cuando te metes en el interior de la haloclina lo ves todo como si tuvieras problemas de vista, y de repente salías y todo normal, increíble, a mi hasta me divertía, las fotos parece que tienen profundidad de campo, me encantan.

A poca profundidad

Rocas cubiertas de algas y un pececillo

Pasando por una gruta con una haloclina, no es que este desenfocado

Restos de tortuga en una de las cuevecitas

Inés buceadora

Javi buceador

Manu buceadora

Y por fin yo buceador

Unos pececitos 

Raíces y pececitos

Y ya está, se acabó el buceo...

Después de comer y de siestear nos acercamos a Playa del Carmen a dar una vuelta y a cenar en el restaurante de Pepe con Julio, uno de nuestros guías de estos días, todo muy rico la verdad.

Fin del viaje

martes, 19 de agosto de 2014

Riviera Maya - Día 6 - Isla Cozumel

Volvemos al horario normal de buceo. Hoy nos recogen a las 8:00 para ir a bucear a los arrecifes de la Isla de Cozumel. La opción que habíamos elegido era Cozumel Express, un poco más cara, pero en lugar de ir y volver en el ferry y pasar todo el día por allí, vas en lancha rápida sólo a bucear, la coges desde Playa del Carmen y no pisas tierra hasta que vuelves.

Inmersión 94 en mi logbook

El primer punto de inmersión se llama Santa Rosa. Nos preparamos, vamos saltando uno a uno y formamos grupo en el agua. Cuando salto yo, salgo del agua me ajusto todo y cuando voy a encender la cámara veo agua dentro de la carcasa subacuática, oh, oh, tenemos un problema... Rápidamente me doy cuenta que se ha quedado pillada la dragonera que llevo a la muñeca para no perderla. Un fallo no haberlo visto antes, eran muy poco, pero lo suficiente para que entrara agua. Así que como os podéis imaginar no hay fotos... Como no tenía cámara ha sido una inmersión tranquila. Algo de corriente a favor y a una profundidad de 25 metros pero con un fondo que no se veía el fin. Es un lugar bastante bonito, con bastantes vida pero si que es verdad que no es una vida con muchos años, se podría decir que es como un arrecife en la primera fase de crecimiento. Corales blandos, muchas esponjas, gorgonias, y coral de fuego. Una inmersión bonita porque se atraviesan varias cuevecitas repletas de corales. Hemos tenido una desaparición en un momento de uno del grupo que iba haciendo fotos sin prestar ninguna atención al resto de cosas que pasaban a su alrededor, ni siquiera los animales mas allá de su objetivo, pero bueno, al final ha vuelto al grupo...

Inmersión 95 en mi logbook

Una vez en el barco y después de cambiar el equipo a una nueva botella para la siguiente inmersión, lo mas importante era ver en que estado estaba la cámara. Por suerte no estaba muy mojada y encendia, menos mal... Aunque hubiera sido una buena excusa para cambiar de cámara jijiji. Así que nada, seco bien la carcasa por dentro y la vuelvo a preparar para la segunda. Ahora el punto elegido se llamaba Paraíso. Una inmersión tranquila en arrecife a 12 metros de profundidad. Nada mas tirarme ya vi que la cámara estaba empañada, no puede secarla del todo y con el calor que desprende la cámara dentro pues empaño todo, así que tampoco hay fotos de la segunda inmersión, una faena. Pero la verdad es que hacía mucho que no disfrutaba tanto una inmersión. 72 minutos en el agua y he consumido poco más de la mitad.

Bastante vida, unos corales cerebro enormes, corales tapizantes grandes también y los corales plato que eran mas pequeñitos pero se les veía con buena salud. Alguna anémona que siguen siendo las más bonitas que he visto en ningún otro mar, como siempre con sus gambitas y cangrejos. Hemos visto también una raya grande y otras tres pequeñas con unos colores preciosos que nunca había visto. Algún pez cirujano, mariposa, peces emperador muy grandes, y para terminar Manu como siempre ha localizado lo mejor de todo, unas cipreas en una gorgonia, súper bonitas.

En fin que me ha dado mucha rabia ir sin mi camarita, pero como la he disfrutado tanto no me ha importado demasiado. Lo peor es que como tengo tan mala memoria se me olvidará todo y no lo podré recordar con las fotos.

Coral tras el empañamiento

Dos cipreas preciosas en una gorgonia tras el empañamiento

El viaje de vuelta se iba a hacer un poco más largo de lo normal sin poder ver las fotos que había hecho pero a medio camino un grupo de delfines decidió pasar cerca de nuestro barco y nuestro capitán les estuvo persiguiendo un ratito. muy chulos y bastante grandes.

Grupito al fondo

Surfeando en la proa del barco

Para acabar el día un poquito de playita. Luego hemos hecho una "quedada" en el Caribe.

Tomando un poco el sol

Yo no hay mas animaltoallas, tenemos dos teorías bastantes plausibles las dos: no dejamos propina por lo tanto se acabó la diversión o que la señora encargada de hacerlo se ha ido de vacaciones a un todo incluido en Tenerife.

sábado, 16 de agosto de 2014

Riviera Maya - Día 3 - Cenote Dos Ojos

Por fin ha llegado el día esperado, nuestro estreno en cenotes. Muchas cosas nuevas, cavernas, estalactitas, oscuridad, agua dulce... Un poco de nervios si que había. A las 8:00 ha venido Pepe a buscarnos al hotel y luego hemos ido a buscar a más gente por otros hoteles. Es un gusto que te vengan a buscar y que te traigan al hotel a la vuelta. 
Al llegar hemos preparado el equipo, nos hemos asegurado de que estaba todo y a la furgoneta, una media hora de camino teníamos.
Al llegar a la zona del cenote, lo primero que se hace es un pequeño briefing de las inmersiones. Un cartel grande con el croquis del cenote y las normas de seguridad sirve de guia. El cenote se llama Dos Ojos porque tiene dos entradas diferente y en teoría desde el cielo se ve como si fueran dos ojos. Vamos a hacer aquí las dos inmersiones, hay dos rutas, la primera Línea Barbie y la segunda Baticueva.

Cartel con el croquis del Cenote Dos Ojos

Entorno del cenote

Entrada al cenote

Hay cosas que cambian en este tipo de buceo, como que siempre hay que salir con un tercio del aire, que se va en fila, el foco o linterna es obligatorio, que el guía tiene que ir con dos botellas, que hay que aletear de forma distinta y alguna cosilla más.

Inmersión 92 en mi logbook

Línea Barbie. Nos ponemos todo el equipo en la zona del aparcamiento, un calor terrible, una sudada con el neopreno brutal, y además, con todo, bajar unas escaleras hasta la entrada del cenote. Bastante gente pero no agobio, lo único pues que se tarda un pelín en ponerte las aletas y tirarte al agua y cuando te tiras, notas el agua fría entrando por el traje, un dolor. Realmente no está tan fría, 24 grados, pero claro el contraste es extremo. Una vez en el agua ya se nota la transparencia, una pasada.

Poniéndonos las aletas

Esperando a empezar, se ve el fondo

Comenzamos la inmersión y todo muy chulo, muchas estalactitas, estalagmitas y columnas. La luz del sol entrando por los agujeros de acceso, zonas muy abiertas muy grandes, otras mas estrechas, pero nada claustrofóbico.

Primeros metros del primer cenote

Manu en la penumbra

A mitad del recorrido está la explicación del nombre de la ruta. No he preguntado el por qué, casi prefiero no saberlo...

Barbie comida por cocodrilo

Estalactitas, estalagmitas y columnas de roca

Más pasadizos de roca

Muy chulo la verdad, casi lo mejor es volver a la zona del principio y ver toda la entrada del cenote desde abajo y la gente arriba haciendo snorkel. Lo malo que un poco de frío al acabar, creemos que sobre todo por que las aletas son sin escarpín y claro por ahí se pierde mucha temperatura.

Volviendo a superficie

Inmersión 93 en mi logbook

Baticueva. Después de volver a subir con el equipo y de cambiar las botellas y beber un poco de agua, nos acercamos a la otra entrada del cenote para verla y ver por dónde íbamos a pasar. Y tras un breve descansito otra vez a bajar todo el material y al agua. 

Esperando para empezar la inmersión

Visibilidad del agua

Ahora nuestro guía era Pepe. En estas inmersiones ha venido con nosotros un cámara que es famoso que trabaja para National Geographic y en esta inmersión ha ido grabando. Ibamos Pepe primero, el cámara y luego nosotros detrás. La cámara tenía dos focazos que iluminaban como un camión con las largas puestas, una pasada, así que lo he aprovechado para hacer más fotos, porque si no, es dificilísimo hacer aquí dentro fotos, entre los parámetros de la cámara, del flash, y encima controlar el foco una locura, hay que practicar mucho. He tenido que tirar de recurso fácil y subir el ISO a máximos historicos y así han salido todas las fotos con un grano brutal, pero bueno se ve bastante bien como es el entorno.

Adentrándonos en el cenote

Columnas de roca

Más y más dentro

Sólo con los focos del cámara

A la mitad de la inmersión hemos pasado por un tubo muy estrecho, y al final estaba el señor grabándonos cómo salíamos, y claro había que intentar hacerlo perfecto, pero yo... creo que he rozado el techo con la botella... mi trozo seguro que lo va a cortar y a desechar... ni con el buceo consigo salir en la tele... jijiji.

Inés pasando el tubo

Estalactitas

Única foto que me ha salido decente con el flash

Después de esta zona ya hemos seguido normal hasta la Batcave una bolsa de aire con el techo lleno de murciélagos. Subes a superficie, te quitas el regulador y la máscara y a respirar normalmente, muy muy chulo. Y ya vuelta para la entrada principal de nuevo.

Techo de la Baticueva, lo negro son murciélagos

Manu dando miedo en la Baticueva

Disfrutando de la compañía de otros mamíferos

Saliendo de la inmersión

La sensación de estar dentro de una cueva con miles de millones de años es espectacular y lo de bucear en agua dulce se hace muy raro, pero la verdad es que entre tanta formación rocosa se echa un poco de menos los pececitos y demás vida del mar, pero vamos que increíble y con ganas de ir a otro y repetir la experiencia.

Para terminar, foto del animaltoalla de hoy.

Hoy toca pavo